En los últimos 10 años, el monto de las inversiones realizadas por fondos de inversión en modalidad semilla, Venture Capital y Series A y B, se ha multiplicado casi 10 veces, de acuerdo con datos de la Asociación Mexicana de Capital Privado (Amexcap). Hoy, hay más dinero disponible que nunca. Sin embargo, a nivel macroeconómico, la incertidumbre sobre el financiamiento domina el panorama, sobre todo, para los emprendedores.

En 2019, la inversión fija bruta acumuló nueve meses a la baja, con un retroceso anual superior a 8%, de acuerdo con los datos más recientes del Inegi (al mes de octubre).

Este retroceso indica que la compra de maquinaria, equipo y construcción está detenida en la mayoría de las industrias. Como efecto asociado, la cifra final de crecimiento para 2019 puede ser cero o, incluso, negativa.

En contraste, en 2019, la Amexcap reportó 102 inversiones de fondos de capital privado por 330 millones de dólares (mdd), concentrados principalmente en rondas Serie A y capital semilla para emprendimientos en México, un aumento de 33% contra el saldo histórico más alto, reportado en 2016, con 218 operaciones (el doble), por 248.

Oportunidades vs. temores

Reza el refrán: “A río revuelto, ganancia de pescadores”, pero, ¿qué tantas oportunidades hay para inversionistas y empresas que buscan colocar u obtener recursos en un momento de incertidumbre y parálisis económica?

Thomas J. Donohue, ceo de la U.S. Chamber of Commerce, explicó, en el evento “The State of American Business”, que la incertidumbre es sólo una condición que paraliza de forma innecesaria la inversión y el progreso de los emprendedores.

“Desde que se fundó la Cámara de Comercio, se han pronosticado 14 recesiones económicas con efectos devastadores, pero, en la realidad, sólo han ocurrido cuatro. En los últimos 78 meses, muchas compañías se han preparado para una recesión… y no está de más, pero lo cierto es que la economía sigue en marcha”, dijo el ejecutivo.

A finales de 2019, Michael W. Sonnenfeldt, fundador del club de inversión Tiger21, dijo, en entrevista para la cadena CNBC, que los inversionistas debían tener presente que “la lección de 2008 fue que debe tenerse mucho efectivo para que, si los mercados reviran, no se liquiden las mejores posiciones en el momento equivocado, y no se trata de huir, sino de resistir la tormenta”.

Hoy, en Estados Unidos existen diferentes factores de incertidumbre. De acuerdo con Sonnenfeldt, los temores básicos en cuanto a Venture Capital se relacionan con el ritmo de crecimiento económico, con el antecedente de empresas como WeWork o Uber y Lyft (que salieron al mercado sin cumplir las expectativas de los inversionistas) y con el panorama ante la próxima elección presidencial.

Emprendedores: tendencias y los riesgos

En México, desde la perspectiva de quienes han logrado bajar recursos, los mayores retos están relacionados con las exigencias legales de los inversionistas y los candados que puedan establecer en escenarios de quiebra.

“Lo que juega a favor en un momento de incertidumbre, sobre todo cuando son empresas de base tecnológica, es tener más eficiencia en los procesos. Eso va a ser una oportunidad, y ayuda a posicionar la empresa sobre la competencia. En momentos de incertidumbre, eso es totalmente importante”, dice Antonia Rojas, la tercera socia recién llegada al fondo ALLVP, comandado por Fernando Lelo de Larrea y Federico Antoni, que cuenta con más de 50 inversiones en América Latina.

Al respecto, Tae Hea, director de la firma Storm Ventures, dijo a Forbes, en diciembre pasado, que la ventaja no sólo será para empresas de tecnología, sino para empresas B2B (business to business) que brindan servicios basados en Inteligencia Artificial (IA) y data.

“Veremos una explosión de nuevas empresas SaaS B2B que aprovechen la IA para ayudar a las compañías a obtener una ventaja competitiva en la nueva economía de datos. Ahora el mayor flujo de ingresos de Amazon y Google son sus ofertas de servicios web, y esto se debe a que tienen años de [almacenar] datos de sus clientes. Fueron ellos los primeros en convertir los datos en una ventaja competitiva, en lo que ahora se conoce como ‘la economía de datos’”, dice el directivo.

Para Steve Case, fundador de AOL e inversionista de riesgo, la coyuntura actual representa una oportunidad doble, tanto para inversionistas como para compañías que están en busca de recursos.

“Es momento de asumir el riesgo y fundar compañías. Los inversionistas lo saben, y por eso ponen candados. Por otro lado, las compañías no se vuelven públicas porque no tienen que hacerlo; salir a bolsa es caro y son costos en los que no tienen que incurrir si existe capital privado dispuesto a fondear. ¿Cuáles son los retos? Eliminar las concentraciones, pues 75% del capital de riesgo de Estados Unidos se invierte en tres estados, y 90% de los recursos se invierte en compañías de hombres”.

En México, los retos se agudizan para los emprendedores: La Ciudad de México concentra 74.7% de las transacciones de fondeo y 79.9% del capital, y sólo 28% de las firmas tiene una fundadora o cofundadora (mujer). De hecho, desde 2011, mujeres fundadoras han levantado 88 startups, indica la Amexcap.

A nivel regional, la Association for Private Capital Investment in Latin America (LAVCA) tuvo un año récord, con inversiones por 1,976 mdd en 2018, un avance de 73%.

“A Latinoamérica le falta profundidad de industria en Venture Capital. Es una etapa muy interesante, pero la incertidumbre afecta más a emprendimientos muy específicos. Y estamos viendo fondos: hay liquidez. Pero falta profundidad para que [ésta] vaya permeando a las diferentes industrias de emprendedores, que veamos fondos dirigidos estratégicamente”, dice Antonia Rojas.